Nuestros derechos sexuales
La sexualidad es una parte central e inseparable de las personas y está presente en todas las etapas de nuestra vida. Los derechos sexuales son también derechos humanos y deben ser reconocidos y garantizados a todas las personas. La interrupción legal del embarazo está respaldada en amplio en los derechos humanos universales y en específico en los derechos sexuales.
En la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) se estableció la igualdad entre mujeres y hombres, reconociendo que ambos tenemos los mismos derechos. Las mujeres, al igual que los hombres, somos capaces de tomar decisiones; sin embargo, en la práctica nuestra autonomía y derecho a decidir no se han respetado. A lo largo de la historia hemos tenido que luchar por el reconocimiento de nuestros derechos, como el derecho a estudiar, a la participación política y ahora, a decidir sobre nuestro cuerpo.
